jueves, 8 de febrero de 2018

LXXVIII

Eres estrella

Te parecerá absurdo,
incluso puedes reírte
pero nunca te dije
cómo te veo.

No eres como la luna
que no deja de ser
un simple espejo,
te veo como una estrella
tienes tu luz propia,
esto te sonará más.

Pueden hacer que brilles menos
en tus días tristes
pero jamás podrán apargarte,
y volverás a ser
la estrella más radiante,
cómo las que hicieron al hombre
mirar a los cielos
preguntándose por sus secretos,
creándoles sueños nuevos.

Eres estrella pero no la mía,
y mirarte quema mis ojos,
tu brillo pertenece a otro.

Seguiré mi camino
a la luz del amanecer,
cuando dejas de brillar
y yo consigo dormir.

@LexCarn
Alejandro Carmona

miércoles, 7 de febrero de 2018

LXXVII

No sé qué es esto


Soledad, carretera,
obscuridad y mar,
la luna está fundida
por esta noche.

Yo sólo, con mis pensamientos,
con mi alma deseando salir
por cada poro de mi piel,
intentando entender el principio
y el fin de las cosas.

Sentado sobre el capó del coche
oigo como las olas dicen tu nombre
al llegar a la arena,
el viento no sólo es frío
también huele a tí...

No sé qué es esto, no es una idea,
no es un poema, no es una reflexión...

Es nada...

Cómo yo ahora mismo...

Salí por un dolor de cabeza
y vuelvo doliéndome el corazón...

@LexCarn
Alejandro Carmona

LXXVI

Estrella fugaz

Escrito está en las alas de una mariposa
que de este Edén, mi Edén, eres diosa.

Soy el brillo de una estrella fugaz,
dejo mis sentimientos caer de mi estela,
en el rocío de la noche, llenos del amor
de aquellos que me miran, pidiendo sus deseos,
sin darse cuenta de mi paso solitario,
mi vida corta, llena de fulgor,
que deja paso al cielo, oscuro y frío.
Al fin y al cabo soy nostalgia...


¿Quién iba a querer mirar más allá
de la simple estrella tiendo a la luna llena?

Perdido entre los caminos de un quizá
que no llega, que no existe, que tan sólo
es tan extraño como ver el negativo de los colores
de un atardecer sobre el mar, cuando en realidad
afuera llueve y la vida son las ondas de los charcos.

La cura de mi insomnio, sinónimo de sueños robados,
es amanecer bajo la aurora de tus ojos cada mañana.
No hay sábana que cubra el frío de mi cuerpo
mejor que tu calor.

Puede que un día mi cuerpo reviente
al no poder soportar el estrés del alma que cobija
y de los sentimientos que arden en su interior.


Puede que ese día, al igual que Pandora,
no siga las instrucciones de los dioses y abra la caja.
Tan sólo espero que en mis profundidades
no guarde ningún mal, y que de mi propio
"pithos" no quede bien alguno dentro,
que recorran libres el mundo que amo.


Ojalá pudiera enseñarte como veo el mundo,
mi mundo, ingrávido y sutil, que se apaga,
cómo una luciérnaga, junto a mi.


Este mundo pequeño y frágil, para la mirada
de un dios, para mí, simple y pequeño hombre,
es enorme, mágico, bello, cruel y desconocido.
No he salido de mi hogar, he cumplido el papel
que me destinaba la sociedad y sin embargo...


Quisiera hacer mi hogar en el calor de tu abrazo,
ser libre como el viento que trae las nubes
y admitir, que de más de 7.000 millones de habitantes
en este planeta, tú, mi persona favorita,
me provocas una sonrisa...


Pero tan sólo, soy el brillo, triste, de una estrella fugaz... 


@LexCarn

Alejandro Carmona

LXXV

Extraño yo

Así son mis sueños, borrosos,
alargo mi mano quiero tocarte,
te deshaces, eres niebla,
mi garganta nudo, mi cuerpo grieta,
por la que escapa la vida,
siento frío, siento el tiempo, siento...

Que extraño mi mundo, que extraño yo...

La madrugada, mi mejor compañera,
con su voz muda, me recuerda,
que tengo dos vidas, y muchas caras...

Me ahogo entre las capas que me cubren,
mis escudos, me mantienen preso,
del miedo de abrirme, del temor
de dejar entrar a nadie... 

@LexCarn
Alejandro Carmona

martes, 6 de febrero de 2018

LXXIV

La última línea

                                                                  A mi padre.


La vida tiene una capa 
de 11 años de polvo,
los marcos de fotos
se rompieron,
dejaste tu espacio,
se fue tu calor,
deje de oír 
la voz de guía.

La vida se paró 
un instante eterno,
hace ahora 11 años.

Me temo que no aprendí nada,
que todo lo que tenía valor
lo he rechazado,
dejé la luz
y me inundé de sombras,
me rompí y fui cobarde.

Pasarán otros 11 años
y sentiré aún,
sujetando tu mano
cómo aquella noche,
esa última línea
que separa...

Los dos mundos 
que habitamos.

@LexCarn
Alejandro Carmona

LXXIII

Puzzle llamado caos

Tuve un plan y escapé,
ser responsable nunca
se me dio bien.

Yo nací del caos,
del lazo de la carne
y el influjo del alma.

Yo soy caos,
mi mundo es caos
y el caos es puzzle.

Intenté juntar
todas la piezas
pero me faltó una.

Un día apareciste,
traías entre tus manos
la pieza que faltaba.

Lejos de encajarla,
lancé muy alto
todas las piezas al aire.

Ahora compartimos
el caos de este puzzle
que llamamos vida.

@LexCarn
Alejandro Carmona

viernes, 2 de febrero de 2018

LXXII

PECADO DERRAMADO

Ecos que revolotean y se esconden
en la penumbra del silencio de la alcoba,
lo único que rompe la oscuridad
es la luz del radio-despertador
jugando ingenua con las sombras.

Jamás tuve tal desdicha,
pues ser tu poeta me suplicas,
y tan solo soy retazos, estrofas sueltas,
que sienten nostalgia de tus abrazos.
Pero existe un mar de historias,
reflejos de luna de plata, que son bandeja,
donde servir letras de pasión contenida
salidas del húmedo aliento de mi pluma,
este, mi mundo absurdo, cabe en los versos
que escribo en la palma de mi mano.

La noche se nos pone canalla
al frío desamparo de tus piernas
fuera de la cama,
al trago de whisky posterior
y a la vuelta a los embates de la pasión
que nuestros cuerpos no callan.

Mis dedos recorren tus tortuosas curvas
leyendo en braille la lisura de tu piel,
mi boca se quema con el calor de tus labios
y me embriago del dulce veneno de tu carmín;
nadie creyó que hubiera vida en mi cuerpo,
como el árbol sin hojas que, aun así, se rebela
alargando sus ramas secas contra el cielo
con intención de rasgarlo, rebrotando
en la verde primavera de las esperanzas volátiles,
acabando con la gélida desazón
del invierno sombrío y yerto.

Y en el zaguán de piedra
tallado a la luz de la luna,
con el signo de Caín
en el arañazo que cruza mi espalda,
con la herida de guerra
en el mordisco que marca mi oreja
y entregándome al abismo de tus ojos,
nos sorprende floreciendo el amanecer
derramando impúdicos el pecado
en el cáliz de plata de tus caderas.

@LexCarn
Alejandro Carmona